25 años de Promesas: Una realidad

La Asociación de Directores del Carnaval de Las Promesas (A.DI.CA.PRO) cumple en este 2013 veinticinco años de vida. La organización que nuclea a las agrupaciones y lleva adelante el concurso en el que participan niños y adolescentes, en sus seis categorías, aprovechó la instancia de su asamblea de cada último lunes de mes, para compartir al final un rato de camaradería, brindis y entrega de un pin, recuerdo que alude al cuarto de siglo recorrido y que ya lucían muchos de sus socios presentes.
Conversamos unos minutos especialmente con Walter García, que ha dejado en este año el cargo de presidente de la institución que llevó adelante durante los últimos siete años, para que contara su visión sobre la vida de la institución, sobre cómo se integran los chicos a las actividades del Carnaval de Las Promesas y sobre aquellos niños que participaron sobre las tablas en los primeros años de vida de ADICAPRO
“Son veinticinco años de esta institución que día a día va creciendo más, y fue para lo que siempre se luchó. Este año parece que van a haber más conjuntos aún, por suerte. Son miles y miles de chiquilines que han pasado por el Carnaval de las Promesas y ahora dejaron de ser promesas para ser una realidad dentro del teatro y dentro del carnaval, que es a lo que se apuesta en ADICAPRO.
Ya a esta altura los chicos, que son jóvenes todavía y que se formaron en el Carnaval de Las Promesas ahora están devolviendo todo lo que aprendieron en el Carnaval de Las Promesas. Son ellos los letristas, y son ellos los de la puesta en escena, y son ellos los arregladores y coreógrafos. Y la gran mayoría de los técnicos pasaron todos por el Carnaval de Las Promesas. Tal es el caso que muchos de los que hoy son directores de conjuntos, también fueron integrantes del Carnaval de Las Promesas. Y eso es muy bueno, y cada vez son más.
Estamos hablando de una movida de mil quinientos o mil seiscientos chiquilines en cada año. Es muy importante. Son chiquilines que van desde los ocho a los dieciocho años. Es todo el año, y están viendo lo que es la cultura nuestra de carnaval. Acá no es solamente decir “vamos a bailar”, “vamos a cantar”, “vamos a una murga” o “vamos a una comparsa”; acá en la categoría en la que participan, se interiorizan de lo que se trata y aprenden lo que es una coreografía, lo que es un arreglo coral, una puesta en escena, una cuerda de tambores, un coro de murga, una batería, cantar en coro, cantar como solistas. Y todo eso lo van aprendiendo.Hay muchos chicos que se han dedicado a hacer maquillaje y vestuarios. Y todo eso es lo que se busca, es lo que buscamos nosotros, apostamos a eso.”

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